El putsch de Kapp
Febrero 25, 2007
Este artículo pertenece a una serie de escritos que he elaborado en torno a los aspectos más significativos de “Historia de un alemán”. En concreto este se sitúa dentro de aquellos referidos a la República de Weimar entre 1919 y 1923.
Si deseas leer el texto introductorio a esta obra haz clic aquí. Si prefieres ir al video pulsa en este otro link.
También puedes ir a otros aspectos de la República de Weimar:
- La República entre 1919 y 1923
O a otros aspectos de “Historia de un alemán”:
- El estallido de la Gran Guerra
- El fin del sistema de Weimar
- La Transformación Sociocultural
- La situación de los no-nazis
Un sábado por la mañana, mientras la Brigada Ehrhardt desfilaba bajo la Puerta de Brandenburgo, el Gobierno se fugó (…) Kapp, el líder del golpe, proclamó la República Nacional bajo la bandera negra, blanca y roja, los obreros iniciaron la huelga, el ejército se mantuvo “leal al Gobierno”, la nueva Administración no logró ponerse en marcha y, cinco días más tarde, Kapp volvió a dimitir. El Gobierno regresó y exigió a los obreros que reanudaran su labor, pero entonces éstos demandaron su salario (…) la reacción del Gobierno fue volver a dirigir sus leales tropas contra los obreros…
El putsch de Kapp constituyó el golpe más importante que, desde las filas de la reacción, recibió la República. Haciendo uso de la Brigada Ehrhardt, Kapp marchó sobre Berlín, llegando a esta ciudad poco después de que el gobierno huyese. Sin embargo, las numerosas dificultades con la que el viejo militar se encontró y, especialmente, la movilización obrera, propiciaron el fracaso de la breve experiencia militar.
En su obra, Sebastian Haffner nos narra cómo percibió él los acontecimientos que rodearon al putsch –en general con incertidumbre y desconfianza-, y cómo estos dejaron sus secuelas en la joven República. De estas consecuencias señala dos:
- El surgimiento de una relativa enemistad entre la República y la clase obrera, reprimida tras el fracaso de Kapp.
- La aparición –o reaparición en el primer caso- del nacionalismo radical alemán y de la simbología antisemita.


Leave a Reply