Breves biografías de la Revolución Húngara: Gábor Tánczos
Abril 28, 2007
(1928-1979) Este dirigente juvenil del Partido y filósofo fue secretario del Círculo Petöfi. Como miembro del grupo de Nagy, cuya época de reclusión compartió, fue procesado y condenado en 1958 a quince años de cárcel. Liberado en 1962, dedicó sus esfuerzos a velar por la situación de los húngaros de Transilvania. Read the rest of this entry »
Un link a la Guerra Nacionalsocialista
Abril 28, 2007
Igual que en el caso de Alemania entre 1914 y 1940, el blog Nueva Europa ha publicado en un sólo post el video de la Guerra Nacionalsocialista y la explicación de sus imágenes. En fin, otra oportunidad para seguirlo todo con más comodidad. Además, les recomiendo que se den un paseo por ese estupendo blog; les sorprenderá.
La exaltación del nacionalismo
Abril 27, 2007
Este artículo pertenece a una serie de escritos que he elaborado en torno a los aspectos más significativos de “Historia de un alemán”. En concreto este se sitúa dentro de aquellos referidos al consenso y la propaganda.
Si deseas leer el texto introductorio a esta obra haz clic aquí. Si prefieres ir al video pulsa en este otro link.
También puedes ir a otros aspectos de la propaganda:
- La omnipresencia de la propaganda
- La creación de un amplio consenso
O a otros aspectos de “Historia de un alemán”:
- El estallido de la Gran Guerra
- La República de Weimar entre 1919 y 1923
- El fin del sistema de Weimar
- La Transformación Sociocultural
- La situación de los no-nazis
…la alegría ávida e infantil que supone el hecho de ver el propio país representado en el mapa por una mancha de color cada vez más y más grande, la sensación de triunfo por las victorias conseguidas, el placer ante la humillación y el sometimiento ajenos, el gozoso paladeo del temor que uno inspira, el autobombo nacional al estilo de “maestros cantores”, la manipulación onanista en torno al pensamiento “alemán”, al sentimiento “alemán”, a la lealtad “alemana”, al hombre “alemán”… Read the rest of this entry »
Breves biografías de la Revolución Húngara: Tamás Aczél
Abril 26, 2007
(1921-1994) Escritor y periodista. En 1945 ingresó en el Partido Comunista y en la Alianza de Escritores Húngaros. Comprometido con la reforma del sistema, desde 1953 estuvo al lado de Imre Nagy. La derrota de la insurrección de 1956 lo llevó al exilio; instalándose en Londres, colaboró con “Irodalmi Újság”. A partir de 1966 fue profesor universitario en los Estados Unidos. Read the rest of this entry »
Los Tratados de Roma vistos desde Moscú
Abril 25, 2007
Artículo publicado por la web Club Lorem Ipsum el 8 de abril de 2007.
Han pasado 50 años de la firma de los Tratados de Roma; un periodo de tiempo en el que el proceso integrador ha ido consolidándose. Este se ha enfrentado a no pocas dificultades. Una de ellas, sin lugar a dudas de las más difíciles de superar, ha sido la oposición de la Unión Soviética. Sin embargo, desde hace pocos años contemplamos un fenómeno impensable hace décadas: Europa se extiende más allá de lo que fuera el “Telón de Acero”. La incorporación en mayo de 2004 y enero de 2007 de los países excomunistas al proyecto europeo ha venido a cumplir uno de los grandes sueños de las personas que, tras la II Guerra Mundial, iniciaron su construcción. Éste ha sido el gran triunfo de miles de occidentales. Pero también el de tantos otros ciudadanos del Este que, con su oposición desde el interior al régimen comunista, o con su actividad desde el exilio, han permitido la caída del totalitarismo de izquierdas en Europa.
Desde sus inicios -Tratado de París, 1951- el proceso integrador era visto por los líderes soviéticos como una amenaza para el “statu quo” de posguerra. Sin embargo, la oposición del Parlamento francés a la construcción de la Comunidad Europea de Defensa (1954) precipitó el fracaso de la misma. En un pacto extraño, gaullistas y comunistas -los primeros por miedo al rearme alemán y los segundos siguiendo órdenes del Partido Comunista de la Unión Soviética- echaron por tierra el que estaba llamado a ser el segundo gran paso de la nueva Europa. Tras estos hechos el Kremlin bajó la guardia: el peligro paneuropeo parecía desvanecerse. Aún así, la consigna era clara: en caso de que el embrión de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero se fortaleciera habría que descargar contra él toda la artillería propagandística comunista. Los Tratados de Roma (1957) vinieron a corroborar los temores de Moscú. Desde entonces se inició un pulso que, con mayor o menor virulencia, acabó a finales de los años ochenta. Las sucesivas incorporaciones de la Europa del Este a la Unión Europea son reflejo de la lucha de dos mundos contra la maquinaria soviética: el oriental buscaba emanciparse, y el occidental consolidarse.
El porqué de la actitud hostil de la URSS es, a primera vista, evidente. Los protagonistas de la construcción europea siempre dejaron claro que esta quedaba abierta a todo el Continente. Por su parte, Moscú veía en esas declaraciones una amenaza a su “imperio” de Estados satélite. Además, en plena pugna con los otros vencedores de la II Guerra Mundial por el futuro germano, el Kremlin no podía permitir que la República Federal de Alemania fuera una de las protagonistas en la configuración de las Comunidades Europeas. Esto no sólo suponía reconocer la división del pueblo alemán en dos Estados, sino que también venía a demostrar la viabilidad de la mitad occidental. La Unión Soviética siempre había sido partidaria de un solo país de carácter neutral y, en su defecto, una República Democrática que demostrase su superioridad sobre la otra parte. Lógico que, ante las perspectivas abiertas por los tratados de París y Roma, surgiera la alarma entre las élites comunistas.
Los ideólogos soviéticos respondieron al fortalecimiento del constructo europeo con dos documentos: uno en 1957, formado por 17 tesis, y otro en 1962, de 32 puntos. Ambos están magistralmente estudiados en La URSS contra las Comunidades Europeas, obra de Ricardo M. Martín de la Guardia y Guillermo A. Pérez Sánchez. En este libro también se resalta la importancia de la efeméride que celebramos: clave para el despegue de Europa que tanto revuelo levantó al otro lado del “Telón de Acero”. En definitiva se trata de una investigación que, bajo la excusa de ofrecer una explicación a los postulados soviéticos, repasa casi cuarenta años de coexistencia entre los proyectos europeos y el bloque comunista. La situación actual del panorama comunitario y continental viene a desmentir muchos de los argumentos esgrimidos en su momento –algunos, incluso, han llegado hasta nuestros días- por intelectuales prosoviéticos. Las Comunidades Europeas no constituían la última resistencia del capitalismo contra el inevitable triunfo del socialismo real; entre otras cosas porque era éste el que estaba condenado al fracaso. Y, por supuesto, tampoco constituía una organización militarista auspiciada por los EE.UU. con el fin de derrotar a la URSS; hoy no existe dicho Estado y, a pesar de todo, Europa sigue su andadura.
Bibliografía:
[1] La URSS contra las Comunidades Europeas: la percepción soviética del mercado común (1957-1962); Ricardo M. Martín de la Guardia, Guillermo A. Pérez Sánchez - Valladolid- Universidad - 2005.
[2] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) - Barcelona - Ariel - 2004.
[3] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson - Barcelona - Debate - 2007.
[4] Postguerra. Una historia de Europa desde 1945; Tony Judt – Madrid – Taurus -2006.
[5] La Unión Europea: guiones para su enseñanza; Antonio Calonge Velázquez (Coord.) - Comares - Granada - 2004.
[6] El proceso de integración comunitario en marcha: de la CECA a los Tratados de Roma; Guillermo A. Pérez Sánchez - Comares - Granada - 2007.

