La victoria en el último momento
Julio 31, 2007
Este artículo pertenece a la serie de comentarios que he elaborado en torno a El pacto con el diablo, obra de Sebastian Haffner que analiza las relaciones germano-soviéticas entre las dos guerras mundiales. El contenido del escrito que presento a continuación se encuentra dentro del capítulo I: Alemania y la Revolución Soviética.
“El conde Von Brockdorff-Rantzau esperaba de la misión de Lenin la victoria en el último momento”. Las élites del II Reich se embarcaron en la aventura revolucionaria de los bolcheviques con el objetivo de ganar la Gran Guerra. La paz con la Rusia revolucionaria permitiría a los alemanes orientar todo su potencial militar del frente ruso hacia el francés. Es decir, un eficaz aprovechamiento de esos refuerzos podía decantar la suerte del conflicto del lado germano “en el último momento”. Nos encotramos, pues, ante una de las “locuras” ideadas por el alto mando alemán a lo largo de los últimos meses de guerra: la alianza con la revolución, su peor enemigo. Esta iba a permitir, según sus planes, vencer de forma milagrosa una guerra que ya duraba tres largos años.
Sebastian Haffner describe en otra de sus obras –Los siete pecados capitales del Imperio Alemán durante la Primera Guerra Mundial- algunos de los principales errores del II Reich a lo largo del conflicto. Alemania, presa de su ansia de triunfo, fue cayendo cada vez en un pozo más profundo donde, dadas las circunstancias, era lícito probar todas las opciones; incluso la de negociar con el diablo. La victoria se convirtió en el único objetivo, todo lo demás quedaba supeditado a ello. En esa ristra de pecados enunciados por el autor el apoyo a Lenin ocupa el quinto lugar.
Bibliografía:
[1] El pacto con el diablo; Sebastian Haffner - Barcelona - Destino - 2007.
[2] Los siete pecados capitales del Imperio Alemán en la Primera Guerra Mundial; Sebastian Haffner - Barcelona - Destino - 2006.
[3] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) - Barcelona - Ariel - 2004.
[4] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson - Barcelona - Debate - 2007.
[5] La Primera Guerra Mundial; Hew Strachan - Barcelona - Crítica - 2004.
Por Europa: vocación profética de Europa
Julio 30, 2007
Terminamos este repaso a “Por Europa” con tres citas de Robert Schuman que remarcan el providencial papel que a lo largo de los últimos siglos ha jugado Europa. Los europeos, con nuestros muchos errores y defectos, somos, al fin y al cabo, herederos directos de los arquitectos de la cultura occidental. Desde el Viejo Continente se exportó esa forma de ver el mundo -cultural, religiosa, económica, política, social…- al resto del orbe. Cierto es que hoy casi todos somos hijos de esa manera de pensar, pero su cuna se encuentra en Europa. El autor recurre a esto para despertar la conciencia de los europeos, para insistirles en que han de participar activamente en el desarrollo de la gran estructura que sus antepasados levantaron. Es más, según Schuman, Europa se encuentra ante su última oportunidad de enmendar sus errores del pasado y favorecer el desarrollo de una Humanidad más justa.
Para leer los recopilaciones anteriores de este serie pulse en los links:
- ¿Por qué una Europa unificada?
- Unificación basada en la fraternidad cristiana
- La Europa democrática y el cristianismo
- Europa, los Estados y las fronteras
- La Europa de la mundialización
- Inglaterra, Alemania y Francia
- Europa y la política exterior
Europa ha proporcionado a la humanidad su pleno florecimiento. A ella le corresponde mostrar un camino nuevo, opuesto al avasallamiento, con la aceptación de una pluralidad de civilizaciones, en la que cada una de estas practicará un mismo respeto hacia las demás. Read the rest of this entry »
Tercera hoja de la Rosa Blanca II
Julio 20, 2007
Como anuncié en la introducción de la primera parte de esta hoja, en el segundo fragmento de la misma los autores señalan cómo se ha de desarrollar la oposición ciudadana al régimen nacionalsocialista. La respuesta se llama resistencia pasiva, y tiene bastante de sabotaje en tanto que el objetivo último de esta ha de ser acelerar la derrota del III Reich en la guerra. Para ello piden una colaboración masiva en todos los campos productivos y de la administración estatal, ya que sólo ese carácter masivo podría acabar con el régimen. En el fondo están convocando un especie de huelga general clandestina (si fuera manifiesta conllevaría la represión de los participantes). El escrito termina con una cita de Aristóteles muy sugerente. La resumo: los tiranos duplican el trabajo de sus súbditos para evitar que estos tengan tiempo de conspirar; les hacen pasar necesidad e incluso declaran guerras.
Para leer el anterior artículo dedicado a la Rosa Blanca, pulsa aquí.
Muchos, quizá la mayoría de los lectores de estas hojas, no saben cómo pueden ejercer la resistencia. No ven la posibilidad de hacerlo. Nosotros vamos a intentar explicarles cómo cada persona individual está en condiciones de contribuir a derribar este sistema. No mediante una enemistad individualista al modo de una amarga vida anacoreta será posible preparar el terreno para derrocar a este “gobierno” o para conseguir que su caída se consiga lo antes posible, sino mediante la colaboración de muchas personas convencidas y que colaboren activamente. Personas que están de acuerdo sobre los medios con los que pueden alcanzar su objetivo. No disponemos de una amplia selección de dichos medios; sólo tenemos uno a nuestro alcance: la resistencia pasiva.
El sentido y el objetivo de esta resistencia es conseguir que caiga el nacionalsocialismo. Y en esta lucha no se puede retroceder ante ninguna posibilidad, ante ninguna actuación, estén donde estén. Hay que atacar al nacionalsocialismo en todos los lugares donde es vulnerable. Hay que conseguir terminar cuanto antes con este Estado ilegítimo: una victoria de la Alemania fascista en esta guerra tendría consecuencias incalculables y terribles. La preocupación de cada alemán no ha de ser la victoria militar sobre el bolchevismo, sino la derrota del nacionalsocialismo. Esto ha de encontrarse necesariamente en primer lugar. La necesidad de esta última exigencia se la demostraremos en nuestras próximas hojas.
Ahora, todo enemigo del nacionalsocialismo ha de plantearse la siguiente pregunta: ¿cómo puede luchar de modo más eficaz contra el actual “Estado”; cómo puede darle los golpes que más le afecten? Mediante la resistencia pasiva, sin lugar a dudas. Está claro que es imposible dar directrices para el comportamiento de cada persona individual; sólo podemos hacer alusiones generales; el camino concreto a la realización lo tiene que encontrar cada uno.
Sabotaje en las fábricas de armamento y otros productos bélicos, sabotaje en todas las reuniones, manifestaciones, celebraciones y organizaciones creadas por el partido nacionalsocialista. Impedir que funcione sin fricciones la maquinaria de la guerra (una maquinaria que sólo funciona para una guerra en la que se trata únicamente de salvar y mantener el partido nacionalsocilista y su dictadura). Sabotaje en todos los campos científicos e intelectuales, que permiten continuar la guerra, ya sea en las universidades, escuelas superiores, laboratorios, centros de investigación u oficinas técnicas. Sabotaje en todos los actos de índole cultural, que puedan elevar el “prestigio” de los fascistas en el pueblo. Sabotaje en todas las ramas de las artes plásticas, que estén en ralación con el nacionalsocialismo y a su servicio. Sabotaje en todo lo que se escriba, en los periódicos que estén a sueldo del “gobierno”, que luchen por sus ideas, por la difusión de la mentira nazi. No deis ni un céntimo en las cuestiones públicas (ni siquiera bajo la apariencia de tratarse de fines caritativos, pues se trata de un camuflaje). En realidad, no se benefician de ellas ni la Cruz Roja ni los necesitados. El gobierno no necesita ese dinero, no tiene necesidad económica de esas cuestiones, pues las máquinas impresoras siguen acuñando tanto dinero como se necesite; pero el pueblo ha de ser mantenido continuamente en tensión; no se debe rebajar la presión del candado. No deis nada cuando se recolecte metal, tejidos o cualquier otra cosa. Dirigíos también a todas las personas que conozcáis en las capas bajas para convencerlas del desatino de que continúe esta guerra, de su initualidad, de la esclavitud intelectual y económica que supone el nacionalsocialismo, de la desestructuración de los valores éticos y religiosos, y lograd que ejerzan resistencia pasiva.
Aristóteles, “Sobre la política”: “…de la sustancia de la tiranía forma parte buscar que ni permanezca oculto nada de lo que dice o hace un súbdito, sino que por doquier haya espías que le escuchen… sembrar la discordia y la calumnia entre los ciudadanos; poner en pugna unos amigos con otros, irritar al pueblo contra las altas clases que se procura tener desunidas. A todos estos medios se une otro procedimiento de la tiranía, que es empobrecedor a los súbditos, para que por una parte no le cueste nada sostener su guardia, y por otra, ocupados aquellos en procurarse los medios diarios de subsistencia, no tengan tiempo para conspirar… Puede considerarse como un medio análogo el sistema de impuestos que regía en Siracusa: en cinco años, Dionisio absorbía mediante el impuesto el valor de todas las propiedades. También el tirano hace la guerra para tener en actividad a sus súbditos…”
¡Por favor, reproduzca y difunda la hoja!
Bibliografía:
[1] La Rosa Blanca. Los estudiantes que se alzaron contra Hitler; José M. García Pelegrín - Madrid - LibrosLibres - 2006.
Para leer el siguiente texto, pulsa aquí.
El laberinto turco VII
Julio 19, 2007
Prometo que esta va a ser la penúltima entrega de “El Laberinto turco” -la definitiva la sacaré algunos días después de las elecciones del próximo 22 de julio-, después cambiaré mi manera de introducir la información sobre Turquía. En esta ocasión los artículos seleccionados se centran en tres cuestiones: Turquía y la UE, la campaña electoral, y la cuestión energética.
- Si todavía no conocen la página Hispanatolia, le recomiendo que la visiten. Allí podrán encontrar los siguientes artículos de interés: “El gobierno turco junto con el ejército ya tienen un plan para una posible operación militar al norte de Irak…”, “El Tribunal Constitucional abre puertas a referéndum sobre elección directa de Presidente de la República Turca”, “Portugal, en el tema turco debemos ser en primer lugar leales a lo que hemos prometido…”, “UE abrirá nuevos capítulos en las conversaciones para la adhesión de Turquia pero limita su alcance”, “El ex canciller alemán Gerhard Schröeder ha criticado la postura del presidente francés Nicolas Sarkozy sobre Turquía” y “Las conversaciones más esperadas entre de los dos líderes chipriotas se suspenden por una disputa a causa de un partido de fútbol”. Además, para obtener información sobre la campaña electoral, pulsa aquí.
- Hacia Oriente ha publicado los siguientes artículos: “Turquía avisa de que frenar su marcha hacia la UE tendrá implicaciones internacionales”, “Irán y Turkmenistán bombearán gas a Europa vía Turquía” y “Turquía vive una “guerra de sondeos” ante las elecciones generales del 22 de julio”.
- Noticias desde Turquía parece haber recuperado fuelle. De este interesante blog me parece oportuno destacar: “Recta final de la campaña electoral (1): El órdago de Erdogan (o la bravata)” y “El complicado ajedrez energético euroasiático”.
Para leer otras entregas de “El laberinto turco” pulsa en los siguientes enlaces:
Los alemanes en Bruselas (1914)
Julio 18, 2007
Esta semana me ha parecido oportuno continuar con los videos de la Gran Guerra en este repaso a la Alemania del siglo XX. En esta ocasión reproduzco una breve grabación sobre la entrada de las tropas alemanas en Bruselas. Se trata, pues, de uno de los principales acontecimientos acaecidos en los primeros meses del conflicto; ya que el desarrollo del Plan Schlieffen -invasión de Francia a través de los Países Bajos- empujó a los británicos a la guerra contra los imperios centrales.
Puedes visitar también los videos anteriores haciendo clic en los siguientes enlaces:
- El káiser Guillermo II y sus generales en 1914

