Las razones de Stalin
Junio 10, 2008
Este artículo pertenece a la serie de comentarios que he elaborado en torno a El pacto con el diablo, obra de Sebastian Haffner que analiza las relaciones germano-soviéticas entre las dos guerras mundiales. El contenido del escrito que presento a continuación se encuentra dentro del capítulo VII. Hitler y Stalin: Alemania y la Unión Soviética.
Gracias a los artículos anteriores, sabemos las razones que llevaron a Adolf Hitler a la alianza con la Unión Soviética. Sin embargo, todavía no hemos explicado el porqué del si de Stalin al ofrecimiento del III Reich. Es más, puede parecernos absurda la elección del líder soviético si tenemos en cuenta que en Mein Kampf se profetizaba la destrucción de su imperio a manos de los ejércitos alemanes ¿No era un contrasentido la alianza con el peor enemigo, ese que ha jurado eliminarte?
A todo esto hemos de añadir un factor más: Occidente estaba abierto, después de muchos años, a alcanzar cualquier tipo de acuerdo con la Unión Soviética. Por tanto ¿no hubiera sido más lógico un pacto con Francia e Inglaterra con el fin de acabar con el poder nacionalsocialista en Alemania? Podría parecernos que Stalin se equivoco al elegir a sus compañeros de viaje en el inicio del conflicto. Sin embargo, no es así. El líder soviético sabía perfectamente lo que hacía, y así nos lo muestra Sebastian Haffner en su obra:
“Pero el motivo determinante era simplemente el de que con la opción alemana Rusia ganaba un par de años de paz, de los que aún estaba muy necesitada, mientras que la opción occidental significaba casi con toda seguridad una guerra inmediata. Por decirlo así, la decisión de Hitler de liquidar a Polonia había lanzado la guerra como una pelota en el campo europeo, y ahora el este y el oeste se la estaban pasando (…) Con el pacto entre Hitler y Stalin este último dejó definitivamente la pelota en el campo occidental”.
Bibliografía:
[1] El pacto con el diablo; Sebastian Haffner - Barcelona - Destino - 2007.
[2] Anotaciones sobre Hitler; Sebastian Haffner - Galaxia Gutenberg - Barcelona - 2002.
[3] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) - Barcelona - Ariel - 2004.
[4] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson - Barcelona - Debate - 2007.


Junio 10, 2008 at 3:26 pm
Hola soy jbs, me preguntaba si podriais patrocinar mi blog de historia , Documentales del Mundo.que tiene actividades, informació…, aun no esta acabado , si quieres colaborar enviame un mensage a hinrch_jbs@hotmail.com
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Junio 11, 2008 at 2:48 am
Carlos, si hemos de entender que Stalin sabía lo que hacía, ¿cómo puede explicarse que aún con esos años de paz ganados la URSS estuviera tan mal preparada y fuera sorprendida en junio de 1941?
Junio 11, 2008 at 9:54 am
Gracias jbs por tu invitación. Ahora me paso por tu blog.
Marcos, lo que dices es cierto: la URSS estaba muy mal preparada en 1941. No obstante, peor era la situación en 1939. Stalin necesitaba ganar tiempo (para el lo mejor hubiera sido entrar en la guerra a finales de 1942), por eso busco la alianza con Hitler. Esta le permitía mantenerse al margen un tiempo indeterminado -dependía de la voluntad del III Reich- en el que podría llevar a cabo el rearme que tanto necesitaba. En cambio, una alianza con franceses y británicos hubiera significado la entrada inmediata en el conflicto. Eso era un suicidio en 1939.
A este respecto, no hemos de olvidar que las purgas stalinistas de los años 30 se llevaron por delante a la mayor parte de los mandos militares. Stalin necesitaba formar nuevos oficiales, y esos años le vinieron como anillo al dedo. Además, el traslado de la industria armamentística al interior del país se produjo en ese periodo. Esto nos demuestra que los soviéticos contaban con perder mucho terreno al inicio de la contienda con la idea de recuperarlo después. Si las fábricas hubieran estado -como de hecho lo estaban hasta 1938- en la cercanía de la frontera, la reacción rusa hubiera sido imposible.
Junio 11, 2008 at 6:21 pm
Hola, Carlos.
Otra de las teorías con las que me he encontrado es que la URSS no estaba tan mal preparada y que el problema consistió en que Hitler fue más rápido: la construcción de las vías de ferrocarril estaban en dirección Este-Oeste, o sea, preparándose para la ofensiva, mientras que para defenderse lo más lógico sería posicionarlas de Norte a Sur. Así que Stalin debió cambiar toda la estrategia. Creo que cuadra bastante con su mentalidad imperialista.
Junio 12, 2008 at 11:49 am
Gracias Higinio por tu información. Es interesante lo que afirmas acerca de la rapidez. Históricamente Rusia siempre ha sido lenta en las movilizaciones militares (lo fue en la I Guerra Mundial y en las Guerras Napoléonicas), así que en eso tienes mucha razón. Al afirmar que Hitler fue más rápido vuelves a acertar de lleno, más teniendo en cuenta que pudo haber iniciado la operación Barba Roja varios meses antes; la intervención en los Balcanes lo evitó.