Artículo publicado por Historia en Presente el 17 de junio de 2008.

En el presente artículo abordo una de las cuestiones más polémicas en la actual candidatura turca a la Unión Europea: el genocidio armenio de 1915. No tenía previsto escribir sobre esto por el momento, pero gracias a los comentarios de Citoyen en mi último post sobre Turquía –“La carta turca y sus peligros”- he decidido profundizar sobre la cuestión. El siguiente artículo no es más que una breve introducción a la masacre de armenios durante la Gran Guerra, por eso le doy la denominación de “apuntes”; espero publicar en los próximos meses algo más profundo en relación al tema.

¿Se puede justificar un genocidio?

A la hora de abordar las cuestiones relativas al genocidio armenio son muchos los historiadores, políticos y periodistas que han tratado de relacionarlo con el Holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial. En la última década algunos autores, basándose en los peculiares lazos históricos existentes entre Alemania y Turquía, han defendido la inspiración nacionalsocialista en la experiencia otomana para llevar a cabo la labor genocida antisemita. Otros, sin llegar a tanto, han unido ambos acontecimientos en base a la cantidad de víctimas generadas: las limpiezas étnicas más “exitosas” de la Historia. Sin embargo, salvo en el contexto bélico de ambos, los paralelismos brillan por su ausencia.

Casi cien años después de la tragedia los europeos pide cuentas a Turquía. Esta República, sólo en parte heredera del poder otomano, ha de responder por los actos cometidos en nombre de un sultán que ella misma derrocó [6]. Europa, anacrónica como ninguna a pesar de su rica herencia histórica, olvida una y otra vez que, mientras libraba una guerra de grandes proporciones, el Imperio Otomano tuvo que luchar contra una minoría étnica en su retaguardia. Es más, los europeos olvidan, de nuevo, que fueron justamente ellos los que, con el fin de alcanzar la victoria en la Gran Guerra, favorecieron las ansias nacionalistas armenias hasta los límites del paroxismo. Olvidan, y ya van tres, que las armas utilizadas por la “quinta columna” armenia venían directamente de Rusia, Gran Bretaña y Francia.

Mencionar el genocidio armenio sin situarlo en su contexto es, a mi juicio, una muestra de mala fe y una prueba de falta de juicio. El Imperio Otomano fue el único contendiente del conflicto de 1914 que hubo de hacer frente a una guerra de contrainsurgencia en el interior de sus fronteras, a causa de los levantamientos nacionales árabe y armenio. Mientras se enfrentaba a los rusos en Sarikamis y a los británicos en Gallípoli y Cesifonte, tenía que poner un ojo en el interior de sus territorios por miedo a la peligrosa minoría armenia. Y, como bien demostraron los acuerdo de paz de Sevres, la Sublime Puerta se jugaba mucho en la Primera Guerra Mundial: sobre la mesa estaba la propia supervivencia como estado [2].

Las sombras que rodean al genocidio armenio son quizás las grandes culpables de las increíbles historias que circulan en torno a ese acontecimiento. La falta de información, fruto de la mentira y la ocultación, ha generado un sinfín de leyendas que a la larga no ha hecho más que perjudicar a los genocidas. Fue precisamente Turquía la que trató de ocultar todos los detalles relacionados con la matanza de armenios para así evitar la reprimenda internacional. Con esto no hicieron otra cosa que abrir las puertas a las habladurías que, poco a poco, fueron superando a la tan temida realidad. Después de la labor de maquillaje realizada por los turcos, llegaron los todopoderosos cronistas europeos a construir una gran historia, falsa también, pero grandiosa por la magnitud y crueldad de la catástrofe. Occidente ha visto, en esa gran mentira, el renacer del turco despiadado de época Moderna. Más tarde llegó el Holocausto; a los enemigos de Turquía les faltó tiempo para comparar ambos hechos.

El asesinato de miles de personas no es justificable, pero de ahí a compararlo con la maquina de muerte nazi hay un mundo. Las cifras, motivaciones y desarrollo de ambos genocidios fueron totalmente distintas. La acción de los otomanos no tenía en su origen prejuicios racistas; defendían la seguridad del Imperio frente a un movimiento nacionalista e insurgente. Además, no hemos de olvidar que esa rebelión se produjo en un momento crítico para el poder otomano, que libraba una dura guerra desde 1914. Por el contrario, los judíos jamás buscaron destruir Alemania. Fue el Reich alemán el que inicio las hostilidades, y no por cuestiones de seguridad estatal; era el racismo el que guiaba la mano de los verdugos nacionalsocialistas. El genocidio armenio, cuyo origen fue una simple deportación de miles de personas, supuso –que no es poco ni justificable- la eliminación de los enemigos del Imperio. El Holocausto, por contra, no se limitó a exterminar a los judíos de la Europa central y oriental. Primero los humilló, después los torturó y, más tarde, procedió a su eliminación. Es evidente que la persecución antisemita contenía un alto grado de sadismo.

Ningún genocidio es justificable; cada pueblo es responsable de su Historia y de las limpiezas étnicas que sus antepasados llevaron a cabo. Turquía ha de reconocer la barbarie de 1915, ha de pedir perdón y rendir homenaje a las víctimas. Sin embargo, Europa actúa de modo irresponsable cuando pide cuentas excesivas a los turcos. Sin duda es un trago difícil para ellos, no se lo compliquemos más. Hemos de dejar de compararlo con el Holocausto, ampliar nuestras miras para comprender el contexto del momento, y reconocer nuestra responsabilidad en la catástrofe [6].

De la convivencia al odio: Armenia entre dos siglos

Desde la Guerra de Crimea (1854-1856) hasta la Primera Guerra Mundial todos los enemigos del Imperio Otomano siguieron una táctica homogénea con respecto a las minorías étnicas presentes en su territorio: fomentar en ellos el sentimiento nacionalista hasta provocar el surgimiento de la insurrección armada. En respuesta a esa política rusa con respecto a los armenios en el conflicto de 1854, los otomanos declararon la igualdad de derechos de esta etnia en relación a los turcos. Además, pasaron a ser considerados minoría protegida, y empezaron a ocupar numerosos cargos importantes en la administración imperial. Sin embargo, las raíces del movimiento de liberación armenio se habían fortalecido lo suficiente como para rechazar las ventajas de su nuevo estatus dentro del Imperio.

En la guerra que libraron otomanos y rusos entre 1877 y 1878, encontramos a grupos de voluntarios armenios entre los ejércitos del invasor eslavo. El propio patriarca armenio de Constantinopla, Jrimian, hizo un llamamiento a la revuelta de su pueblo contra el poder otomano [3]. Sin embargo, una vez terminado el conflicto con la aplastante victoria de Rusia, los zares mostraron cuánto apreciaban la existencia de un Caballo de Troya dentro del territorio otomano. A pesar de las presiones armenias, se negaron a negociar en el Tratado de San Stefano la independencia de la región. Era mejor mantener la pelota en el tejado turco para aprovecharse de ello en futuras ocasiones. Pero no sólo a Rusia le interesaba que Armenia siguiera dentro del Imperio Otomano. Las potencias reunidas en la Conferencia de Berlín (1885) tampoco cedieron a la petición de los representantes armenios. Por tanto, la convivencia entre armenios y otomanos estaba rota a finales del XIX; el odio y la desconfianza eran las notas dominantes en sus relaciones. La negativa obtenida en San Stefano y Berlín llevó a los independentistas por la vía de la rebelión y el terrorismo. Pretendían llamar la atención de la comunidad internacional; hacer inevitable la intervención de alguna potencia occidental o de la propia Rusia. Además, la habitual desproporción de la respuesta otomana a cada una de esas actividades favorecía la consecución de ese objetivo. A este respecto, cabe destacar las matanzas protagonizadas por los milicianos imperiales de origen kurdo durante el otoño de 1895. Hechos como este no se repitieron hasta el genocidio de 1915.

Los acontecimientos que hemos relatado anteriormente no impidieron, sin embargo, que los independentistas caucásicos colaborasen con el grupo de los Jóvenes Turcos en su lucha contra la política imperial. El sultán era tenido por aquel entonces como enemigo común tanto de movimientos nacionales como de reformistas. Así, cuando estos últimos se hicieron con el control del Imperio en 1909, las acciones violentas entre uno y otro bando tendieron a desaparecer. Aunque no nos engañemos, a esas alturas la situación era muy difícil de encauzar; se trataba tan sólo de una tregua, un periodo que los armenios otorgaban a los Jóvenes Turcos para buscar una solución a su problema. Lógicamente, como en casi todas las cuestiones relacionadas con el nacionalismo, esto resultó imposible.

Los acontecimientos bélicos y las deportaciones

La guerra de 1914 proporcionó a los armenios una nueva oportunidad para levantarse contra el poder otomano. En cuanto se inició el conflicto los incidentes comenzaron a sucederse en la retaguardia. Esto, lógicamente, incomodaba en exceso el buen desarrollo de las operaciones militares. La situación llegó al límite tras la derrota del III y IV ejército imperial frente a las tropas rusas en la batalla Sarikamis [3]. Numerosos pueblos armenios se levantaron contra las autoridades otomanas, y los milicianos independentistas, armados con material ruso, cortaron las comunicaciones de los principales caminos. Los soldados derrotados en Sarikamis quedaron aislados entre el frente y una retaguardia hostil en el Caucaso. A esto se unió la conquista de la ciudad de Van por parte de los contingentes armenios. La situación no era cómoda para Estambul, que procedió a escarmentar a sus díscolos súbditos; las tropas kurdas y circasianas se lanzaron contra el territorio armenio. Estas masacres marcaron el inicio un genocidio que los afectados sitúan en millón y medio de muertos.

Los hechos narrados hasta el momento constituyen la parte de la historia que nunca se suele relatar. Los acontecimientos posteriores son, por el contrario, más conocidos por todos; si bien es verdad que las cifras varían en función del narrador de turno. El 24 de abril de 1915, el jefe del Estado Mayor otomano, Enver Pasa, aprobó un plan para dispersar a los armenios por el territorio imperial [3]. El objetivo era que la población de esa etnia no superase, en ninguna circunscripción, el diez por ciento del total de la misma. No obstante, parece que detrás de la orden se escondía un claro deseo de ejecutar de manera masiva a la población civil armenia. La deportación, realizada en pleno verano por un territorio árido y agreste, acabó con la vida de la mayor parte de esas personas; trescientas mil según los historiadores turcos. A la crueldad de esas jornadas realizadas a pie hemos de añadir los escasos suministros recibidos por los armenios a lo largo de su viaje, así como la ausencia de atenciones sanitarias. Por tanto, el genocidio se llevó a cabo, en su mayor parte, sin violencia. Al Imperio Otomano le bastó con inventarse una deportación sin retorno.

Bibliografía:

[1] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) – Barcelona – Ariel – 2004.

[2] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953)>; Niall Ferguson – Barcelona – Debate – 2007.

[3] El turco. Diez siglos a las puertas de Europa; Francisco Veiga – Barcelona – Debate – 2007.

[4] Turquía, entre Occidente y el Islam: una historia contemporánea; Glòria Rubiol – Barcelona – Viena -2004.

[5] Turquía: el largo camino hacia Europa; Delia Contreras – Madrid – Instituto de Estudios Europeos – 2004.

[6]Turquía: Atatürk camina hacia Europa; Carlos González Martínez – Luz y Taquígrafos – Mayo de 2007.

17 Responses to “Apuntes sobre el genocidio armenio”

  1. Charly Ordoñez Says:

    PARA MUESTRA SOLO HACE FALTA UN BOTÓN

    “Por tanto, el genocidio se llevó a cabo, en su mayor parte, sin violencia”

    Esta sola calumnia, da una idea de que su trabajo está reñida con la moral, la verdad y la justicia.

    http://es.youtube.com/watch?v=nyUHHDiEWeU

    Le dejo video de sobreviviente que cuenta llorando “la no violencia” que los turcos ejercieron sobre esas pobres mujeres y niños desamparados.

    la primera parte de la entrvista a su disposición

    http://es.youtube.com/watch?v=5YVR7i0dpbA

  2. Carlos Says:

    Estimado Charly, gracias por los videos; a mi, y supongo que al resto de lectores también, me ayudan a comprender mejor la realidad del genocidio armenio. Sin embargo, deja que te diga que tu comentario me parece bastante sesgado. Tomas una frase de mi artículo -un texto de más de cinco folios que está bastante bien documentado-, la sacas de contexto, y nos muestras un video en el que sólo se relata una parte del drama ¿Por qué no nos enseñas videos sobre la población turca del Caucaso en el año 1914? ¿Por qué no nos muestras a los muertos turcos en la represión de Van? Tus videos son buenísimos, pero ves el conflicto sólo desde un bando.

    Reitero que la violencia no fue la nota dominante del genocidio. Por supuesto que la hubo, pero los muertos no llegaron por ejecuciones, sino por hambre y agotamiento físico. Es un genocidio distinto al nazi; aquí no se mataba directamente a las víctimas, se les soltaba en medio del desierto para que iniciaran un camino de deportación cuya meta era su propia muerte. Eso también es asesinato, pero no violento -lo cual no quiere decir que no sea cruel y repudiable-; a eso me refería en esa frase que tú has sacado de contexto.

    Me parece que tu postura es un tanto apasionada; yo he tratado de huir de eso. El genocidio armenio es condenable, fue terrible y merece ser recordado como algo a evitar en el futuro. Pero de ahí a ver la realidad desde un prisma diminuto y excesivamente parcial, hay un mundo.

  3. Marcelo Artinian Says:

    Señor Carlos Gonzalez:

    No soy tan ingenuo como para creer que su encendida defensa de la república de Turquía es cuanto menos una provocación.

    Casi con seguridad podría afirmar que usted cree que nos merecimos lo que nos ocurrió porque conspiramos contra el imperio otomano, que somos tan sanguinarios y traidores que matamos a 600.000 turcos durante la guerra y finalmente, que si murieron algunos pocos miles de armenios en las deportaciones –que el gobierno de los jovenes turcos organizó para salvaguarda de nuestras vidas- fue más por impericia y falta de preparación de los chettés –convictos liberados de las cárceles para realizar esta tarea- y los gendarmes, que por la manifiesta intención de aniquilar a un pueblo que habitaba en las mismas tierras 3.000 años antes que los turanios provenientes del centro de Asia llegaran para conquistarlas y junto a otras razas conquistadas formaran el imperio otomano.

    Seguramente creerá que es mentira que los turcos masacraron a 1.500.000 armenios porque representaban una molestia para los planes panturquistas y que el hecho de que actualmente vivan en turquía solamente 50.000 armenios cuando hace 95 años eran 3.000.000 es producto del azar.

    Antes de continuar, quiero decirle que no sé que caminos ha transitado usted hasta convertirse en una aliado incondicional de Turquía, estado genocida.
    Si sé positivamente que el gobierno turco destina fortísimas sumas de dinero a bloquear nuestros intentos de reparación histórica comprando voluntades alrededor del mundo, con lo cual en principio y por definición, sospecho de usted y de todos los no turcos que apoyan la posición negacionista de Turquía. Y si no es consciente de lo que su pensamiento o palabras pueden provocar o desatar, sepa ud. que el asesino de Hrant Dink en Turquía se nutría de sus mismos argumentos.

    Le queda claro?

    No pienso ni ahora ni en el futuro discutir con ud. acerca de los pormenores y veracidad de la existencia del genocidio armenio. Si ud. es el que tiene dudas encontrará sin gran esfuerzo abundante e imparcial información probatoria de la gravedad de estos acontecimientos.

    Y si quiere hablar de ataturk y sus “gloriosos revolucionarios” y de la república de turquía, analice la alianza entre turquía, USA e Israel que dura hasta nuestros días y allí entenderá que nada es producto del azar. Tampoco el genocidio armenio lo es.

    Finalmente, si quiere demostrarme que es valiente, publique este mensaje.
    Marcelo Artinian.

  4. Carlos Says:

    Estimado Marcelo,

    como afirma que no pretende entablar una discusión sobre la cuestión armenia espero que me permita aclarar en este comentario una serie de cosas a los lectores. Esto no es, por tanto, una discusión,ya que usted no quiere volver a pasar por aquí, sino una aclaración. Si le diría que su postura, o más bien su manera de mostrarla y de tergiversar mi artículo, demuestran que el que no es imparcial aquí es usted. Como puede ver, me he atrevido a publicar su comentario, no por valiente -en el fondo soy un pusilánime-, sino porque en este blog, menos insultos y mentiras, acepto todas las opiniones. Por último, antes de pasar a las aclaraciones, si le diría que, por desgracia, no recibo el gobierno turco un solo euro.

    1. El genocidio armenio fue una tragedia,no he dicho nuncalo contrario. Sin embargo, aveces se magnifica hasta compararlo con el Holocausto, y siempre se descontextualiza. El contexto del momento no justifica a los turcos, pero matiza su culpa, o más bien su descontextualización la convierte en un pecado más pesado de lo que realmente fue.

    2. No defiendo a los “negacionistas turcos”, porque de hecho el genocidio sucedió. Yo jamás he dicho que no tuviera lugar, ni siquiera que fueran unos pocos miles asesinados por un erros de cálculo. Tampoco he citado la cifra de 600.000 turcos asesinados, simplemente he dicho que los armenios también hicieron de las suyas, aunque no es comparable con la actuación otomana. También he afirmado que, en el caso del genocidio armenio, a diferencia del Holocausto, no hubo tanta crueldad. Fue una limpieza étnica llevada a cabo mediante una larga travesía por parejes inóspitos ysin recursos alimenticios. En el caso judío había deseos de humillar hasta el extremo. Ambos son genocidios, pero de carácter diferente.

    3.Si quedan tan pocos armenios en turquía es, en parte, por la represión turca y, en parte, por el nacimiento del estado armenio. Es lógico que muchos armenios emigraran a su nueva patria. En los referente a Mustafa Kemal he de decir que, aunque me parecen buenas muchas de sus medidas, no soy un seguidor de su política. Es más, en este blog se ha criticado en varias ocasiones al fundador de Turquía y a su criatura.

    Creo que no tengo nada más que decir. Gracias las sugerencias -me permiten profundizar en la cuestión- y por leer el artículo.


  5. Mas leo sobre los complejos y rebuscados argumentos que aparecen en ciertos foros, mas claro queda el accionar del aparato negacionista.El sentido de está, Nuestra Causa,es más fuerte que todos los aparatos que puedan operar a favor del Estado Genocida turco.Hay algo que es más importante que discutir la teoría delSr Gonzales,Tendriamos que discutir la muy mala educación que muchas personas tienen,pues el Holocausto Judío,llega por el NEGACIONISMO DEL PRIMER GENOCIDIO DEL SIGLO PASADO.Y antes de despedirme quiero aclarales a los que con la simpleza de etiquetas hacen sus argumentos,algo que toda persona de bien tendría que saber.Los Genocídios,Holocaustos,masacres,exterminios,son palabras.Y si quieren quedarse con el MONOPOLIO DEL HOLOCAUTO ,O GENOCIDIO ,QUEDENSELO.PERO NO SE QUEDEN CON EL SILENCIO(la negacíon del genocídio armenio o pasarlo por alto) NO SE QUEDEN SIN ENSEÑAR LO OCURRIDO EN 1915. Perdonen esto es lo último, antes del “pacífico exterminio de los armenios”NO EXISTIA LA PALBRA GENOCIDIO
    Ruben Lazaro Demirjian

  6. Marcelo Artinian Says:

    Señor Carlos Gonzalez,
    Me cuesta entender de qué quiere ud. convencer a los ocasionales lectores de este espacio.
    Tampoco me interesa bucear en las profundidades del cerebro humano como para comprender por qué, ciertas personas, son capaces de justificar ciertos genocidios en detrimento de otros.
    Yo no veo ninguna diferencia entre el genocidio armenio, el genocidio judío -o holocausto como le gusta llamarlo- , el genocidio de Darfur o el de Bosnia. Usted sí?
    Cuando sepa un poco más sobre genocidios, descubrirá que la matriz del plan genocida es siempre la misma y se repite una y otra vez. Y se seguirá repitiendo toda vez que, personas como ud. diferencien genocidios justificados de genocidios injustificados.

    Le recuerdo que el genocidio armenio cometido por Turquía contra el pueblo armenio continúa IMPUNE. Y IMPUNIDAD es lo contrario de JUSTICIA.

    Le decía que no tengo nada que discutir con ud. sobre el genocidio armenio porque todo lo que ud. sabe, lo aprendió a través de libros y, por lo que he observado en la bibliografía, de autores turcos o pro turcos.
    En cambio yo, además de haber leído abundante bibliografía, he escuchado estas historias durante años de boca de los sobrevivientes. He visto, escuchado, registrado y sentido su dolor y he llorado junto a ellos muchas veces.
    Por lo tanto, me parece una falta de respeto hacia ellos -que sufrieron las peores aberraciones que el cerebro humano pueda imaginar- discutir con ud. si el genocidio fue un genocidio o si fue una excursión al interior de turquía en hoteles 5 estrellas.

    Y como si esto no fuera suficiente, entiendo que su visión de los acontecimientos está sesgada, limitada por la subjetividad del material que ud. emplea para informarse.
    Ud. elabora teorías escuchando una sola campana: la turca. Y eso señor Gonzalez es engañar a los lectores.

    Señor Gonzalez: Tal vez ud. no reciba un sólo euro de los turcos. Yo no he dicho eso.
    He conocido gente que se ha vendido por mucho menos. Apenas una invitación a un ágape en la embajada turca ha sido suficiente estímulo para que algunos inescrupulosos se sumen a la causa de la mentira. Espero que no sea éste su caso. Sentiría mucha pena por ud.

    Y para finalizar Sr. Gonzalez, no quisiera ser grosero con ud. aunque bien podría serlo, pero le pido encarecidamente que antes de volver a escribir sobre este tema, se informe un poquito mejor.
    Atentamente.
    Marcelo Artinian.

  7. Carlos Says:

    Estimados señores,

    creo que ya he profundizado y matizado mi postura en los comentarios anteriores; si quieren continuar un diálogo de besugos (no es un insulto, sino una expresión que indica que en una conversación los interlocutores no tienen ningún interés por escucharse mútuamente) es su problema. A mi me sorprende que, tras declarar que no quiere discutir conmigo, Marcelo persevere en su empeño de continuar la discusión.

    Lo siento, pero por mucho que lo repitan, yo no he negado el genocidio armenio. Tampoco he tomado nada en la embajada turca (no conozco a ningún turco), ni sostengo que el “viaje de hambre, sed y crueldades” al que fueron sometidos los armenios fuese una estancia en un “hotel de cinco estrellas”. Simplemente me he dedicado, tras leer mucho sobre el tema, a dar mi visión sobre los hechos. Puede ser equivocada, pero desde luego está más lejos de la parcialidad que la vuestra. En cada comentario se aprecia esa tendencia proarmenia que, sin ser mala (yo aprecio mucho a los armenios, y considero que es un pueblo muy maltratado por la historia), toma un cariz antiturco peligroso para cualquier interlocutor que presuma de imparcialidad.

    Es algo lamentable que Turquía no reconozca este genocidio, pero yo insisto en mantener dos aspectos de mi discurso: el contexto de guerra (que no justifica nada, pero ayuda a entender la brutalidad otomana del momento), y las enormes diferencias con el genocidio judío. Vale lo mismo un judío que un armenio, diez mil judíos que diez mil armenios… pero ambos fenómenos tienen raíces y características muy distintas. Además, numéricamente también están lejos.

    En fin, a mi me viene muy bien esto de los debates, porque me ayuda a entender mejor los problemas del pasado -a matizar mi postura- y a ver las reacciones del presente. Quiero que sepan que al escribir esto sólo me mueve mi afición a la Historia; y que, desde luego, para mi próximo artículo me documentaré mejor (no porque me lo digan ustedes, sino porque es lo que hago siempre). Además, sería una falta de respeto y honradez sacar un nuevo artículo sin haber añadido nuevos conocimientos al mismo.

    Por último les diré que me sorprende esta “minicampaña” que han montado en torno a un breve escrito. No se que van a hacer el día que escriba un libro (je, je). Lo que queda claro es que tanto comentario esconde muchos intereses.


  8. Podriás elegir algún otro libro,o mejor,lo tuyo puede ser el deporte y no la lectura y menos las investigaciones,,,pensalo

    Tenés que estar por demás satisfecho,pues aprendistes más de nosotros que de los libritos de Ataturk.
    Un Abrazo grande,y pensa que tema vas a elegir.

  9. Carlos Says:

    Creo que su comentario, señor Demirjian, es la mejor contestación que puedo dar. Su cerrazón y falta de educación le descalifica. Reciba un saludo, y sepa que su último comentario está en el límite de lo aceptable. Algo más ofensivo, aunque me duela, no lo aceptaré en este blog. Aquí se puede hablar de todo, pero con educación.


  10. Gracias Carlos.
    Es que hay temas como el NEGACIONISMO,que no se pueden discutir.Muchas Gracias.
    Ruben Lazaro Demirjian


  11. Y demás estar decirle que EL GENOCIDIO ARMENIO NO SE DISCUTE.SE PIDE JUSTICIA,SE MANIFIESTA POR QUE UN DIA LLEGUE LA JUSTICIA.

  12. Carlos Says:

    Yo entiendo, Ruben, que mi artículo no niega el genocidio armenio; por tanto, no puede ser calificado de “negacionista”. Tal vez tengo una visión que no se acomoda a tu postura, pero no niego ni justifico nada de semejante catástrofe. Busco profundizar en la cuestión, y eso no es contrario a la justicia. Es más, sin conocimiento amplio y honrado no es posible la justicia que tu tanto deseas. Si no adquirimos una visión amplia de hechos tan complejos, jamás habrá justicia, sólo venganza.


  13. Carlos ,la venganza en el Imperio Otomano turco nacio cuando nace el Imperio Otomano turco.La misma se acrecienta cuando naciones se pueden independizar.El pueblo armenio dueño por milenios de esas tierras son exterminados por un Imperio en desgracia,ningún genocídio es pacífico,el Genocídio Armenio es de los más brutales ,pues hoy en día después de 93 años se sigue ignorando,negando y deformándolo.La gran venganza es de ese Imperio en desgracia,que herido de muerte tira el manotazo sangriento a los armenios.Es del mundo que no tiene valor para exigirle a los turcos que lo reconozca,es del mismo mundo sin coraje que no puede para al Estado de Israel en su Genocidío con los Palestinos.No creemos en venganzas,no queremos venganzas,queremos DIGNIDAD,REPETO ,JUSTICIA.

    Ruben Lazaro Demirjian

  14. Charly Says:

    Bueno, Carlos

    Vamos de nuevo y gracias por publicar todas las opiniones. Vos “compraste” la justificación turca del Genocidio Armenio, eso es lo que genera este debate realmente.

    Primer mito negacionista:) Es una falacia del negacionismo turco hablar del miedo independentista armenio. Los armenios solo pedían mejoras en sus condiciones de vida, ya que eran considerados ciudadanos de segunda dentro del Imperio (infieles o guiavur). No existía la idea de independencia ya que eran minoría en casi todas la regiones del imperio.

    No existía un territorio étnicamente homogéneo ya que en todas partes convivían los barrios armenios, con los turcos, los kurdos, los asirios y griegos (en algunas regiones)

    ¿ En que cabeza cabe pensar que los armenios creían tener el poder de desplazar por la fuerza a las demás poblaciones para formar un estado nacional? cuando eran un pueblo pequeño en número (no mas de dos millones de almas) y que además eran súbditos no militarizados por ley del imperio?)

    (Segundo mito negacionista:) Los armenios se aliaron masivamente a los rusos y traicionaron al imperio otomano.

    Mirá, como te dije los armenios vivían en pequeñas comunidades esparcidas por todo el imperio otomano y no solo en la frontera con los rusos. Antes del genocidio de 1915, los turcos realizaron matanzas armenias y el mundo no estaba en guerra en 1896 fueron masacrados 250.000 armenios por el Sultán Rojo Abdul Hamid como reacción por la internacionalización de problema armenio.

    En 1909 30.000 armenios fueron masacrados en Adaná (Cilicia). Los turcos habían hecho sus “pruebas piloto” para la SOLUCIÓN FINAL de la cuestión armenia.

    Cuando estalló la Primer Guerra mundial que hayan habido sectores armenios dentro del ejército ruso es natural ya que una gran parte de la Armenia rusa era territorio del Sar.

    Si es verdad que los turcos solo quisieron sacar a los armenios de la zona de guerra con Rusia y no exterminarlos o erradicarlos de toda Turquía por razones racistas o de religión, como se explica que fueron deportados y asesinados los armenios que vivían en las zonas mas recónditas y alejadas del imperio?

    (Tercer mito negacionista): La “rebelíon” de Van. La excusa turca para el gran crimen.

    En realidad fue un acto de autodefensa de la población civil contra el ejército otomano enviado para generar la reacción armenia y luego utilizarla COMO EXCUSA para poner en marcha el plan de los Jóvenes Turcos: la desaparición del pueblo armenio, la matanza masiva.

    Estas escusas las realizan los imperios, veamos el caso de las torres gemelas como excusa para para destruir Irak por los EEUU o el secuestro de tres soldados Israelíes como excusa para destruir el Líbano en 2006 por parte del ejército Israellí.

    Los armenios de Van son exitosos en salvar sus vidas, luego, solo luego los rusos los apoyan y finalmente cae la defensa de Van y los armenios deben ser evacuados para no ser masacrados como el resto de sus compatriotas de la región. Por ejemplo en Mush y Bitlís no quedó vivo ni un solo armenio. Tengo mucho material sobre el tema.

    PARA FINALIZAR:

    Los armenios al igual que los judíos eran CIUDADANOS de los estados que tenían el deber de protegerlos y sin embargo se encargaron de exterminarlos.

    Los cargos de genocidio son iguales contra los estados genocidas, realmente tu empecinamiento para diferenciar genocidios me llama mucho la atención (Bosnia, Darfur, Camboya , Armenia, Holocausto … que mas da, el hombre destruyendo al hombre)…

    Saludos y gracias

    PD: intenté postear la discusión en la nota correspondiente pero daba error, (fijate)

  15. Carlos Says:

    Estimado Charly,

    lo que me choca de toda esta conversación es que pones en mi boca palabras que yo no he dicho. La ventaja que tengo es que, al estar todo escrito un poco más arriba, esas acusaciones se demuestran erróneas con facilidad.

    Me da la impresión de que, al no gritar a lo cuatro vientos lo malvados que eran los otomanos y lo inocentes que eran los armenios, me metes en un saco que denominas “negacionista”. En él están los que odian a los armenios, pero también los que, como yo, tenemos una postura bastante moderada. Se me ha acusado de negar un genocidio, y eso no es cierto. En mi artículo no niego nada, simplemente lo sitúo en su contexto. Este no justifica la acción turca, pero ayuda a entender mejor la realidad del momento.

    Seguramente este más cerca de tu visión de los hechos que de la de los negacionistas turcas. El problema es que, al no coincidir 100% con lo que tú dice, me conviertes en un enemigo más. Yo en esto no me juego nada, es un artículo que he escrito porque me interesa el tema; me he documentado y he llegado a las conclusiones que plantéo. Lo he hecho desde el más absoluto desinterés. Tu, por contra, pareces muy interesado, y eso te lleva a no ser objetivo en muchos puntos. Al hablar de Historia a veces la subjetividad y la pasión hacen perder mucha credibilidad.

    No voy a ir desmontando tus argumentos uno a uno, entre otras cosas porque tienen algo de cierto. Sin embargo, todos tienen ese olorcillo a visión poco imparcial. Tienen, digo, algo de cierto, pero también de falso, de exagerado. Muchas de las cosas que dices no se corresponden con la realidad del momento. Hablas de la situación legal de los armenios ignorando que desde 1856 eran ciudadanos con los mismos derechos que los demás. Dices que estaban dispersos; eso es cierto, pero eran mayoría en la frontera con Rusia. Insistes en afirmar que Van fue un acto de defensa, cuando fue un ataque en toda regla. Y, por supuesto, olvidas que desde 1876 se sucedieron las rebeliones y actos terroristas contra los turcos. En definitiva, considero el genocidio como una brutalidad injustificable, pero hay algo en tu discurso que me impide estar de acuerdo contigo. Por un lado está esa falta de imparcialidad, y por otro la falsedad o exageración de algunos datos.

    Por último, decir que me empecino en distinguir genocidios porque no todos son iguales. Cada uno, sin ser mayor o menor, tiene su personalidad que hemos de estudiar y valorar. No vale eso de meter todos en el mismo saco, igual que no hace falta pensar al 100% como tú para no ser “negacionista”. Eso de “el hombre destruyendo al hombre” se puede aplicar hasta a los asesinatos con arma blanca en el atraco a un banco. Toda vida humana tiene el mismo valor, pero la manera en como se lleva a cabo ese asesinato, las razones, y la cantidad de afectados marcan la diferencia entre unos genocidios y otros.

    Un saludo.

  16. Charly Says:

    Amigo Carlos,

    Jamás te acusé de NEGACIONISTA. Quien está enrareciendo el debate no soy yo, fijate lo que dices, por favor.

    PRIMER MITO NEGACIONISTA: (INDEPENDENCIA)

    Tu dices “Hablas de la situación legal de los armenios ignorando que desde 1856 eran ciudadanos con los mismos derechos que los demás. Dices que estaban dispersos; eso es cierto, pero eran mayoría en la frontera con Rusia. ”

    Mas allá de lo que afirmas como hecho histórico, es verdad que los armenios eran considerados como ciudadanos de segunda, igual que los demás cristianos otomanos. Tu debes comprender que mas allá de la leyes, en la base misma del hecho del Genocidio Armenio se encuentra un “complejo de superioridad” del turco sobre el “supuestamente” armenio inferior.

    NO VER ESTO TE CONVIERTE EN UN CIEGO. Infinidad de documentación, historias personales y notas periodísticas lo dicen.

    Es verdad que los armenios buscaron mejoras en sus condiciones de vida e internacionalizaron la cuestón armenia, muchos dicen que la masacre Hamidiana fue una concecuencia de esto.

    No es cierto que los armenios eran mayoría en la región cercana a la frontera rusa, es deconocer la demografía de Anatolia. Y es mentira que buscaron un estado independiente dentro del Imperio Otomano.

    Algunos historiadores hablan que el Genocidio Armenio fue una respuesta del poder turco contra un intento de reforma agraria del campesinado armenio. (ojo)

    Es una falacia el argumento turco de la represión a la minoría armenia por su intento de crear un estado armenio independiente dentro del imperio otomano.

    TERCER MITO NEGACIONISTA: VAN FUE UNA REBELIÓN

    Tu dices “Insistes en afirmar que Van fue un acto de defensa, cuando fue un ataque en toda regla.”

    El plan turco de aniquilación del pueblo armenio FUE DECIDIDO EN UNA LOGIA MASÓNICA EN SALÓNICA EN 1909 en donde eran miembros los integrantes del próximo Gobierno de los jóvnes turcos (Talaat, Enver y Djemal)

    El 24 de Abril de 1915 el estado turco-otomano apresa a los intelectaules armenios y los asesina y así se descabeza al pueblo armenio de sus líderes.

    Un segundo paso fue reclutar a los hombres armenios en el ejèrcito otomano y darles muerte masivamente, para luego terminar de deportar a las mujeres, ancianos y niños, que murieron violados, hambreados, quemados y enterrados vivos en masa. (tercer paso)

    ENTONCES, volviendo al tema, CUANDO LOS ARMENIOS DE VAN reciben la orden de alistarse en el ejército turco, se niegan a hacerlo, sospechando lo peor. El Gobernador turco de Van entonces convoca a los líderes armenios a dialogar, quienes concurren al encuentro son asesinados con intencìón de descabezar allí tambien a la dirigencia armenia.

    Es allí cuando los armenios se atrincheran y el ejército turco los ataca CON CAÑONES ALEMANES. Los civiles armenios resisten y vencen.

    Hay historias increibles de niños colaborando con la resistencia.

    Luego los rusos entran en Van y se retiran, llevándose con ellos a los armenios sobrevivientes.

    VAN HA SIDO UNA RESISTENCIA NO UN ATAQUE ARMENIO. Es irracional pensar que los armenios creerían ser exitosos en sostener en el tiempo un ataque al ejèrcito del imperio otomano sin pensar en la concecuencias catastróficas de esta acción, aislados de todo y sin ver lo que les pasaría a los demás armenios de su alrededor (que fueron justamente masacrados completamente por los turcos).

    La resistencia armenia fue un acto de vida o muerte, no una estrategia de ataque militar contra los turcos.

    OFENDE EL INTELECTO, LA VERDAD HISTÓRICA Y LA MEMORIA DE QUIENES PELEARON POR SALVAR SUS VIDAS DE UN GENOCIDIO.

    CON LOS ARGUMENTO TURCOS, LOS ARMENIOS PASAN DE SER VÍCTIMAS A VICTIMARIOS. Esta es la estrategia turca cínica e inmoral que lleva adelante el estado turco y sus seguidores.

    Saludos y gracias

  17. Charly Says:

    Carlos,

    SUFRIMIENTÓMETRO

    La destrucción que ha sufrido el pueblo armenio no tiene parangón casi en la historia de la humanidad

    Los armenios perdieron masacrada el 75 % de su poblacion, el 95% de su patrimonio cultural fue destruído y el 80% de sus territorios históricos fue usurpado.

    NO SE SOSTIENE TU TEORÍA DE GENOCIDIO “LIGHT”, ES UNA ABERRACIÓN.

    Te dejo un link para que veas lo que quedó de 2600 milenarias iglesias armenias en lo que hoy es Turquía (solo quedaron en pié unas 25 iglesias!!)

    http://www.virtualani.org/beyondani.htm

    Saludos


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