Este artículo está dentro de una serie de textos que estoy escribiendo sobre la España de Fernando VII; para leer el escrito anterior, pulsa aquí.

A continuación enumeraremos las principales característica de ambos modelos de sociedad. Iniciaremos este repaso con la estamental:

- Jerarquizada; se ordena de arriba abajo.

- Sacralizada; recibe su legitimidad de Dios.

- Cada estamento se ordena por funciones preestablecidas.

- Articulada por el privilegio.

- Basada en el linaje y la sumisión (vasallaje).

- Cerrada; ausencia de dinamismo.

- Endogámica; cada estamento se alimenta con sus propios miembros.

- Pensada para un mundo rural y agrario.

Características de la sociedad de clases:

- Individualista; el sujeto social es el individuo, no los colectivos o estamentos.

- Hablamos de ciudadanos, no de súbditos.

- Se construye de abajo a arriba.

- Sociedad securalizada; no se basa en argumentos divinos.

- Organizada en función de la capacidad, no en la función.

- Se basa en la igualdad de derechos y deberes.

- Se tiene en cuenta la riqueza, no el linaje.

A los rasgos enunciados sobre la sociedad de clases, hemos de añadir tres principios básicos sobre los cuales se sustenta este sistema:

- Libertad; ruptura de las vinculaciones laborales, comerciales, jurisdiccionales. La nación y el individuo ganan en autonomía.

- Igualdad; en oposición al privilegio e igualdad ante la ley.

- Propiedad; elemento básico del nuevo sistema económico y fundamental para estructurar la sociedad y los derechos políticos.

Bibliografía:

[1] Historia Contemporánea de España II; Javier Paredes (Coord.) – Madrid – Ariel – 2005.

[2] Historia Contemporánea de España II; José Luis Comellas – Madrid – Rialp – 1986.

[3] Historia de España; José Luis Martín, Carlos Martínez Shaw, Javier Tusell – Madrid – Taurus – 1998.

[4] Las Cortes de Cádiz; Federico Suárez Verdeguer – Madrid – Rialp – 1982.

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