Breves biografías de la Revolución Húngara: Imre Nagy

febrero 18, 2007

(1896-1958) A la hora de elaborar la reseña bibliográfia de Imre Nagy me ha parecido conveniente recurrir a un artículo de The New York Times. Su título es Retrato de Imre Nagy y fue publicado en octubre de 1956. Por tanto, teniendo en cuenta que la muerte del estadista húngaro acaeció poco tiempo después, nos encontramos ante una biografía inconclusa. No obstante, puede completarse con nuestra obra de referencia –La Batalla de Budapest. Historia de la insurrección húngara de 1956– o con la recensión publicada en este mismo blog. Por supuesto, el texto de ese diario americano lo he extraido de la monografía de Ricardo Martín de la Guardia, Guillermo Pérez Sánchez e István Szilágyi.

“Incluso durante los últimos años que pasó en Moscú como refugiado comunista, el nuevo Primer Ministro de Hungría, Imre Nagy, era considerado por sus camaradas un comunista extraño. Expresaban la perplejidad que les producía mediante el apodo que le daban, kulak, que es la palabra rusa que designa al campesino rico de la clase de los que exterminó Stalin al comienzo de la década de 1930.

Los compañeros comunistas del señor Nagy le llamaban kulak porque sus antecedentes, su aspecto y sus gustos les recordaban a los campesinos ricos y sólidamente burgueses que había conocido en Hungría. Hombre corpulento (…) no hacía un secreto de su afición a la buena comida, la buena bebida y la buena ropa.Cuando caminaba por las calles de Moscú parecía un campesino húngaro próspero ataviado con su mejor traje dominical y que se dirigía a la iglesia antes des que lo que era realmente: el técnico agrícola del Partido Comunista húngaro que se dirigía a su puesto de especialista del Instituto Agrario soviético. Cuando en 1944 volvió a Budapest con el Ejército Rojo y se convirtió en uno de los principales gobernantes húngaros, mantuvo sus costumbres extrañas. Dejó que su hija se casara con un ministro protestante en ejercicio. Le gustaba sentarse en los cafés de Budapest y discutir sobre política o los méritos de los distintos equipos de fútbol húngaros.Su esposa, con la que se había casado hacía más de 35 años, era hija de un empleado de pueblo.

Ya en 1945 los amigos del señor Nagy se dieron cuenta de que era políticamente “peculiar” y quizás hasta peligroso. Aunque había pasado más de una cuarta parte de su vida en la Unión Soviética y se había hecho ciudadano soviético en torno a 1930, les decía a sus amigos de Budapest que no era necesario que Hungría siguiera a la Unión Soviética en todo.Esto constituía una herejía notoria, pero al comienzo del período de la posguerra los comunistas húngaros preparados eran demasiado pocos y estaban demasiado diseminados como para que nadie pudiera permitirse el lujo de depurarlos. Imre Nagy nació en 1896 en una familia campesina con firme fe calvinista. De joven aspiraba a llegar a ser cerrajero y fue aprendiz de cerrajero hasta la Primera Guerra Mundial, cuando ingresó en el ejército austro-húngaro. Lo capturaron los rusos, que lo llevaron a su patria. Allí luchó con los bolcheviques en la guerra civil y luego volvió a su país para tratar de establecer en él el “gobierno de los obreros y los campesinos”.Siguió un cuarto de siglo en el que su vida fue semejante a la de otros revolucionarios profesionales de la Europa Oriental. Desempeñó un papel de poca importancia en el breve gobierno comunista húngaro de Béla Kun y luego actuó clandestinamente como agitador comunista hasta que tuvo que huir a la Unión Soviética en 1929. En Moscú siguió estudiando la situación de Hungría y observó como Stalin transformaba la Unión Soviética mediante la fuerza y la violencia. De vuelta a Hungría después de la Segunda Guerra Mundial fue el autor de la primera reforma agraria de la posguerra, dividiendo las grandes propiedades y concediendo pequeñas parcelas a los campesinos y peones de granja. Como buen comunista, se hizo cargo de la policía política durante un tiempo y actuó contra los antianticomunistas. Pero siempre, en lo recóndito de su pensamientos, conservaba, al parecer, la esperanza de que se podría alcanzar un camino húngaro para llegar al socialismo”.

Su fotografía está disponible en el post Las caras de la revolución húngara de 1956, publicado en este mismo blog el 20 de enero de 2007.

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2 Responses to “Breves biografías de la Revolución Húngara: Imre Nagy”

  1. ANA Says:

    Hungria ,el mundo entero te mira esperanzado.
    Tu heroica resistencia nos abre el corazòn
    La libertad divina ya llega hacia tu lado
    Avanza a su reencuentro magnífica naciòn
    Estas estrofas las escribì en español en homenaje a lo que como extranjera y niña ví en las calles de la siempre recordada BUDAPEST.
    Por casualidad mi padre estaba provisoriamente a cargo de la embajada argentina y yo viajé con mi madre y tìa a acompañarlo.Llegamos agotadas de un viaje en barco y tren sin interrupciòn pero estuvimos firmes en la plaza toda la familia.
    Tuve el honor de que mis estrofas fueran traducidas por un profesor de lengua latina al magyar.

  2. litos Says:

    Me alegra mucho que una persona como tú haya dejado este comentario en mi blog. Cuando escribimos sobre Historia a veces tendemos a olvidar que esos hechos afectaron a mucha gente, y que cada uno de esos seres humanos guarda un recuerdo particular sobre los mismos. También querría agradecerte el detalle de haber compartido con nosotros esas estrofas. Resume muy bien, y de manera hermosa, la situación húngara en 1956.

    Te animo a seguir comentando los aspectos húngaros de este blog. Y si te animas a escribir algo más largo sobre tus vivencias será bienvenido.


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