Un lugar al sol

junio 20, 2007

1puerta.jpgIgnacio Sotelo, catedrático de Sociología, publicó el domingo en El País este completo repaso de la Historia alemana desde 1871 hasta nuestros días. Sin duda se deja asuntos en el tintero, pero es comprensible que en un artículo de estas características no es fácil atender con profundidad a todas las cuestiones. No obstante, tiene mucho mérito resumir en tan pocas palabras la compleja situación de Alemania en el pasado y en la actualidad.

Desde que en 1871 logró la unificación, recorre Alemania un mismo afán por ocupar el puesto que piensa que le corresponde en el mundo. En rigor, más bien desde 1890, año en que Bismarck fue cesado. El canciller había sido muy consciente del difícil encaje del Imperio alemán, lindando al este con el austrohúngaro y el ruso, y al oeste, con una Francia que, después del inmenso error de haberla arrebatado Alsacia y Lorena, sólo esperaba la revancha, y una Inglaterra, a la sazón la primera potencia mundial, dueña de un inmenso Imperio, dispuesta a mantener a todo trance un “equilibrio de poder” en Europa. El tacto diplomático de Bismarck para que se aceptase una nueva potencia ascendente se echa en falta en los 24 años que precedieron a la I Guerra Mundial.

A comienzos del siglo XX, Alemania supera a Gran Bretaña, no sólo en la producción de acero, sino muy significativamente en todo lo que aportan las nuevas tecnologías (instrumentos ópticos, productos químicos y farmacéuticos). La universidad, la política social y la urbanística constituyen tres ámbitos innovadores que ponen de manifiesto la supremacía de una Alemania que ha llegado demasiado tarde al reparto del planeta. Lee el resto de esta entrada »

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