guy_moquet.jpgEl nuevo presidente francés prometió durante las pasadas elecciones que iba a recuperar la grandeza nacional para Francia. No cabe duda de que, en esa amplia tarea, juega un papel fundamental la identidad, el recuerdo de un pasado glorioso y heroico. Sarkozy ha recurrido a la Historia en numerosas ocasiones para devolver a los franceses su orgullo, y no ha dudado -esto es un buen ejemplo para la ideologizada y vieja Europa- en tomar personajes de todos los colores políticos. Con motivo del homenaje del presidente de Francia al joven comunista Guy Moquet, El País ha publicado este artículo:

Nicolas Sarkozy, el nuevo presidente francés, gusta de los símbolos del pasado. Y especialmente si escapan del espectro de referencias que se le supone a un político conservador. Sus mejores discursos están llenos de Historia, de gestas patrióticas. Arrancó la campaña electoral robándole a la izquierda a dos de sus principales héroes: Jean Jaurès, el gran patriarca del socialismo, y Leon Blum, el hombre del Frente Popular. Y ha comenzado su mandato revistiéndose del espíritu de la Resistencia al invasor nazi y reclamando el espíritu de Guy Moquet.

Su visita al monumento de la Cascada del Bosque de Boulogne, donde fueron asesinados 35 resistentes en 1944, tan sólo una semana antes de la liberación de París, fue todo un golpe de efecto. Lee el resto de esta entrada »

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El laberinto turco II

mayo 10, 2007

subanderaturcaue.jpgEl Parlamento turco ha aprobado hoy la enmienda constitucional que permitirá elegir al Presidente de la República de manera directa. Por lo tanto, tan sólo resta el poco probable respaldo del actual Jefe del Estado -Ahmet Necdet Sezer- para que esta se haga efectiva. Aprovechando la ocasión, me dispongo a presentar la segunda parte de mi recopilación de artículos sobre Turquía con la esperanza de que sean tan bien acogidos como los anteriores.

José M. de Areilza ha publicado en BlogEuropa dos artículos sobre esta cuestión: “Democracy in Turkey” y “La salida de la crisis turca”.

Francisco Veiga comenta en su blog dos artículos de The Economist que, a su vez, también traduce: “Secularismo contra democracia” y “La batalla por el alma de Turquía”.

Ayhan Enginar, turco residente en España, escribe en su blog un artículo sobre el proceso de integración de Turquía en el Unión Europea: “Together Since (1949?)”. Pienso que, tras la victoria de Sarkozy en las presidenciales francesas, a los turcos se le complica ese objetivo europeo. El líder del UMP -al igual que Angela Merkel, siempre ha considerado que Europa tiene fronteras y, según él, Turquía está fuera. Sin embargo, cuenta con ella para la Unión del Mediterráneo. Con el tiempo veremos si este proyecto del nuevo Presidente francés logra nacer y consolidarse.

El laberinto turco

mayo 3, 2007

erdoganyatat.jpgLa cuestión turca, tan de actualidad en estos días, me viene interesando de un tiempo a esta parte por dos razones: su estrecha relación con Alemania, y su candidatura a ingresar en la UE. De esta manera, y tomando prestado parte del título de una de las obras del profesor y amigo José Ramón Díez Espinosa“El laberinto alemán”-, me dispongo a recomendarles una serie de artículos que he descubierto estos días en distintos lugares de la web. Como podrán comprobar, las opiniones son de lo más dispares.

– Al enlace que en su momento hice al artículo de Marta Salazar, “Turquía : Atatürk para presidente”, hay que añadir otros de publicación más reciente: “Abdullah Gül próximo presidente de Turquía no Erdogan” , “Turquía en Economist” y “El sueño turco de ingresar en la Unión Europea y las élites kemalistas”.

– De Nueva Europa les recomiendo otros dos escritos: “Los turcos no quieren ser islamizados” y “Turquía contra Gül”.

Café Babel presenta un dossier dedicado íntegramente a la cuestión turca. Les recomiendo los dos primeros artículos; el tercero, de Mariella Esvant, me parece bastante flojo y frívolo.

– Por último, hacer referencia al blog del que, hoy por hoy, es el gran experto español sobre la cuestión. Tras escribir “El Turco”, obra de referencia para todo lo relativo a Turquía y al mundo otomano, Francisco Veiga completa su obra con un pormenorizado análisis de la situación actual´: “Tardokemalismo de pega”, “2007: ¿Quién promueve el golpismo turco?”, “Bailando en la punta de un alfiler” y “Turquía: continúa la siembra de vientos”

También quiero anunciar que en breve presentaré dos escritos propios sobre el tema: una recensión de “El Turco”, y un análisis de las relaciones entre Europa y Turquía. La primera podrán la leer en este blog, y la segunda en “Luz y Taquígrafos” del Club Lorem-Ipsum. En ninguno de los dos artículos pretendo explicar la situación actual de la nación turca -ambos proyectos son anteriores a que la sucesión a la presidencia del país levantase tanto revuelo-, pero pueden arrojar algo de luz sobre la misma.

Igual que en el caso de Alemania entre 1914 y 1940, el blog Nueva Europa ha publicado en un sólo post el video de la Guerra Nacionalsocialista y la explicación de sus imágenes. En fin, otra oportunidad para seguirlo todo con más comodidad. Además, les recomiendo que se den un paseo por ese estupendo blog; les sorprenderá.

Hace pocas semanas edité un video con música de Yann Tiersen y fotografías relacionadas con la Historia alemana. En un artículo posterior explicaba brevemente esas imágenes para facilitar la comprensión de las mismas. El problema de todo esto era, sin duda, la incomodidad que suponía ir constantemente de un post a otro. Pues bien, el blog Nueva Europa ha tenido el detalle de publicar todo en un único mensaje. Si quieren disfrutar de “Alemania en Imágenes” sin marearse pinchen aquí.

A continuación reproduzco íntegro un artículo de Alicia Delibes publicado por Libertad Digital en 2003:

Sebastián Haffner publicó Anmerkungen zu Hitler en 1978 (editado por primera vez en español por la Lasser Press Mexicana, S.A. en diciembre de 1980 con el título Dimensión de Hitler). Eran unos años en los que, como bien dice el propio autor de este libro, para los alemanes Hitler era tema tabú. El nombre de Adolph estaba proscrito, los viejos habían amordazado su memoria y apenas se hablaba a los jóvenes de él.

Con esta obra Haffner no pretendió escribir una biografía de Hitler, trataba simplemente, por un lado de construir la personalidad del Führer de forma que resultara psicológicamente coherente y, por otro, explicar y explicarse la fascinación que el tristemente famoso personaje logró ejercer sobre sus compatriotas.

No es la única vez que Sebastián Haffner intentaba penetrar en el corazón del pueblo alemán para encontrar allí razones que pudieran justificar la complicidad de tantos con un solo individuo, autoritario, criminal y dispuesto, desde un principio, a llevar a Alemania a la destrucción si no conseguía hacerla la dueña absoluta de Europa. En su obra más famosa, Historia de un alemán, Haffner insinuaba que una de las razones del triunfo del nazismo en Alemania había sido, junto a una sorprendente falta de añoranza por la libertad, la pérdida de la conciencia individual. En Anmerkungen zu Hitler Haffner profundiza sobre esa pérdida de conciencia individual y considera que fue fomentada por una labor pedagógica llevada a cabo por el nazismo sobre todos los sectores de la población. Desde el poder se impulsaba todo tipo de actividad colectiva y se perseguía cualquier posible muestra de individualismo. En ese sentido, dice Haffner, Hitler fue un auténtico socialista. Pues el nazismo, como hicieron después todos los regímenes socialistas, dedicó un gran esfuerzo por adoctrinar al pueblo y organizarlo “colectivamente” desde la cuna hasta la tumba.

El periodista berlinés, autor del libro, considera que después de la industrialización el objetivo principal del socialismo no fue socializar los medios de producción sino “socializar” a la gente. En los países de la Europa del Este, se imponía de forma obsesiva a niños, jóvenes, hombres y mujeres la realización de todo tipo de actividades colectivas. Una imposición que había sido también propia de la política social del Tercer Reich.

Estamos acostumbrados –escribió Haffner con una clarividencia sorprendente– a contraponer socialismo y capitalismo pero, probablemente, sería mucho más acertado y más importante ver no al capitalismo sino al individualismo como lo contrario del comunismo.”

Si al terminar la década de los setenta se podía considerar que era el colectivismo, el anti individualismo, la característica fundamental del ideario socialista, ahora, a comienzos del siglo XXI cuando el fracaso económico del marxismo se ha hecho evidente, me atrevería a decir que lo que queda en la doctrina social de la izquierda es esa imposición “colectivizadora” de la que hablaba Haffner hace veinticinco años.

Bibliografía:

[1] El individualismo de Sebastian Haffner; Alicia Delibes – Libertad Digital – 6 de Mayo de 2003.

[2] Anotaciones sobre Hitler; Sebastian Haffner – Galaxia Gutenberg – Barcelona – 2002.