chirac.jpg El País publicó hace unos días este artículo de Tony Judt sobre el presidente francés saliente. En medio de tanta alabanza a Sarkozy, a la que va unido un claro desprecio a los años de Jacques Chirac, este historiador, autor de “Postguerra” y director del Remarque Institute de la Universidad de Nueva York, nos ofrece una visión algo distinta. Soy de los que opina que el nuevo presidente francés es una gran esperanza para su país y para Europa. También pienso que el periodo de Chirac ha sido notablemente negativo para Francia. Sin embargo, textos como los de Judt nos permiten valorar al mismo tiempo los aspectos positivos del mismo. Espero que el texto les resulte interesante:

Es fácil minusvalorar a Jacques Chirac. El pasado domingo, los franceses eligieron a su nuevo presidente, Nicolas Sarkozy, y el actual, de 74 años, abandonará pronto la escena sin que nadie lamente su marcha. Tras una carrera política que ha durado casi 50 años, en los que fue alcalde de París, primer ministro (en dos ocasiones) y presidente durante los últimos 12 años, Chirac parece haber conseguido pocas cosas. Como alcalde (1977-1995) registró un aumento constante -aunque insignificante para los niveles de Estados Unidos- de la corrupción y los sobornos municipales. Como presidente, abandonó sus reiteradas promesas de ocuparse de los fallos en las leyes laborales y los servicios sociales ante las protestas callejeras. Y ha hecho poco por abordar el problema de las minorías y las ansiedades de los jóvenes franceses. La necrológica política de Chirac se está escribiendo a ambos lados del Atlántico en términos nada halagüeños. Lee el resto de esta entrada »

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1jan1411ac_001.jpg“No es que no queramos un Tratado Europeo, no queremos ése Tratado Europeo, que han rechazado varios pesos pesados de la Unión Europea. El argumento es multidireccional. No vemos una Europa sin un país como el Reino Unido, que rechaza el tratado, o como Holanda. No es una cuestión de efectividad, es más de balance de poder, de influencia, de proporcionalidad entre grandes y pequeños. Por eso nos inclinamos más por ese «minitratado» que propone Alemania. Además creemos -sonríe de nuevo- que es demasiado largo. ¿Cree usted que alguien se lo ha leído entero? Y sin embargo lo han votado. Yo lo he hecho, lo he leído -tres veces- y sigo pensando que es demasiado extenso. En serio -dice y vuelve de nuevo el político- lo realmente importante para Europa es su competitividad en el mundo, y eso, no nos engañemos, sin el Reino Unido, u Holanda u otros, no es posible”.

sarkozy355×277.jpgLes recomiendo este artículo de Álvaro Vargas LLosa publicado en el diario Abc. Por su temática y la forma de tratarla, me ha parecido oportuno reproducirlo en su totalidad:

El problema no es Nicolás Sarkozy, flamante presidente electo de Francia. El problema es el país que lo ha elegido. Sarkozy sabe lo que hay que hacer para rescatar a Francia de la ilusión socialista, en la cual lleva viviendo demasiado tiempo bajo gobiernos tanto de izquierda como de derecha, y de la mentalidad nacionalista que explica gran parte de su declive. Pero la pregunta es: ¿están los franceses dispuestos a hacer lo necesario para revertir esa decadencia o harán de Sarkozy otra oportunidad perdida?

Matthew Parris, uno de los mejores analistas británicos, piensa que Francia no está preparada para Sarkozy. En un reciente artículo publicado en el «Times» de Londres, escribió que, a pesar de su frustración por el estancamiento económico, el desempleo, los guetos sociales que bullen alrededor de las grandes ciudades y la proliferación de bandas juveniles, los franceses no están listos para el «salto emocional» que supone reformar un sistema bajo el cual los ciudadanos están acostumbrados a depender del Estado antes que de sí mismos.
«No creo que Francia esté preparada», sostiene Parris. «No olfateo en el ambiente de la Francia profunda (aunque sí empiezo a hacerlo en el urbano París) esa sensación palpable de haber llegado al final del camino. Los cambios que Francia deberá abrazar serán traumáticos. El dolor será intenso… Nosotros, los británicos, lo descubrimos con la llegada del thatcherismo. Pero aun en la hora más baja del primer mandato de Thatcher… casi nunca se oyó que alguien propusiera regresar al pasado. En 1979, teníamos la sensación de haber quemado las naves detrás nuestro, y de haberlo querido así». Lee el resto de esta entrada »

La década de Blair

mayo 12, 2007

images5.jpgReproduzco íntegramente un artículo de Anthony Giddens -sociólogo británico, autor de “La tercera vía: la renovación de la socialdemocracia”– que publica hoy ElPaís. Trata, como bien se aprecia en el título, el adiós del premier británico Tony Blair haciendo un breve repaso de su estancia en el número 10 de Downing Street.

Parece que fue ayer… El 4 de mayo de 1997, un grupo de amigos organizamos (y financiamos) una fiesta callejera en Londres para celebrar la victoria laborista. En ella estuvieron muchos futuros miembros del nuevo gobierno. Tony Blair y Cherie, su esposa, no vinieron, con la comprensible disculpa del agotamiento tras la tensión de los días anteriores. No fue una celebración llena de júbilo como la explosión de banderas que se produjo posteriormente, cuando los Blair se trasladaron al número 10 de Downing Street. Lee el resto de esta entrada »

putin.jpgEl presidente ruso y la canciller alemana, que ostenta desde comienzos de año el turno de presidencia europea, se reunieron el pasado domingo en Sochi. El objeto de esta cumbre bilateral no era otro que repasar las cuestiones clave de la agenda mundial; especialmente aquellas que afectan a las relaciones de Rusia con Alemania y la UE.

En un ambiente distendido y con el Mar Negro por testigo, Angela Merkel y Vladimir Putin acercaron posiciones, especialmente en la espinosa cuestión del suministro energético. Tras dejar a media Europa sin gas a causa de sus disputas con Bielorrusia, los rusos pretenden seguir siendo los grandes suministradores de la Unión. Lee el resto de esta entrada »

merkel.jpgHoy el diario Abc publicaba este artículo de opinión referido a Angela Merkel y a su discurso de ayer ante el Parlamento Europeo. En él se alaba, no solo la postura de la canciller ante el desafío de la nueva Europa, sino su valor como estadista. También se evalúa en estas líneas la actual situación del tratado constitucional europeo.

“Si hay una cualidad que caracteriza a la canciller alemana, Angela Merkel, es la prudencia. En la presentación de su programa de presidencia ante el Parlamento Europeo, volvió ayer a poner de manifiesto que las expectativas depositadas en su gestión están a la altura de los problemas que aquejan a la Unión, el más importante de los cuales es el fracaso del Tratado Constitucional. Son muchas las incógnitas aún abiertas, desde el resultado y la influencia de las elecciones francesas al método que se empleará para ratificar un proyecto que ha sido rechazado en dos consultas. Lo único claro es que la canciller alemana se ha convertido en la mejor esperanza de sacar a Europa de esta situación. Lee el resto de esta entrada »

angela-merkel.jpgEra un discurso esperado: Angela Merkel coloca la primera piedra del nuevo edificio europeo ¿Podrá salvar la canciller alemana el naufragado proyecto de constitución europea? Sin tratar de lanzarnos a futuribles, dos cosas están claras: Alemania toma –una vez más- el timón del proceso integrador, y lo hace para plantear, por primera vez tras el fracaso de 2005, una vuelta al trabajo.

La canciller, cuya nación ostenta durante este semestre la presidencia europea, afirma que la Unión necesita nuevas reglas para enfrentarse a los desafíos que se le presentan. Europa, en contra de lo que muchos defendían, no puede seguir avanzando con el ropaje actual. Es hora de seguir avanzando porque, cito textualmente a Merkel, “cualquier otra cosa sería un fracaso histórico”. Lee el resto de esta entrada »