Este artículo se inserta dentro del conjunto de recopilaciones que estoy haciendo en torno a los diarios de Viktor Kemplerer. Para leer el artículo anterior pulsa aquí.

Nota lingüística: Goebbels, en la Escuela Superior de Ciencias Políticas, el 30 de junio (o sea, conferencia solemne) sobre el fascismo (o sea laudatorio): “El Partido Fascista (en Italia) ha montado (aufgezogen) una organización gigantesca de varios millones de personas en la que está todo reunido –teatro popular, juegos, deporte, turismo, excursiones a pie, cantos- y que el Estado subvenciona por todos los medios”.

(…) Jule Sebba y su familia se van pronto a Palestina. Sebba, el célebre comentador del derecho marítimo alemán, se ha quedado en Alemania sin medios de subsistencia. Estuvo también la señora Wiechmann. Su hermano, cuarenta y siete años, fiscal general del Tribunal de Apelación, ha pasado a la “jubilación profesional”. Porque ese puesto tenía que ocuparlo un nacionalsocialista y él siempre ha rechazado afiliarse a un partido.

Bibliografía:

[1] Quiero dar testiminio hasta el final: diarios 1933-1941; Viktor Kemplerer – Barcelona – Galaxia Gutenberg – 2003.

Para leer el siguiente escrito de este intelectual judío, pulsa aquí.

Anuncios

Este artículo se inserta dentro del conjunto de recopilaciones que estoy haciendo en torno a los diarios de Viktor Kemplerer. Para leer el artículo anterior pulsa aquí.

(…) Anteayer por la noche, Dember (él sólo) en casa. Sin embargo, esperando febrilmente, entre esperanza y desesperanza. Dice: Tenemos todos “mentalidad de emigrantes”, esperamos salvación del exterior, o sea, la derrota de Alemania, la invasión, etc. Esto coincide con la visita de la señorita Walter, el 21 de junio. Su padre fue sucesor del mío en Bromberg, ahora es rabino en Kassel. Ella ha terminado la carrera de económicas en Leipzig, es bibliotecaria en la Landesbibliothek, el despido lo tiene seguro, quiere irse a Palestina. Hace tiempo que es sionista, ortodoxa, kosher, flirtea con Rusia, y con todo culta y nada fanática, en el fondo. Pero nunca le ha tenido apego a Alemania, así que la herida interior es menor. Ha contado que los judíos rituales encargan la carne en Dinamarca.

He observado que desde el 20 de junio, en lo actos públicos del gobierno ya no se habla del “alzamiento nacional” (etapa I) ni de la “revolución nacional” (II) sino de “revolución nacionalsocialista”. Además, nuevo eslogan del “Estado total” como objetivo. Bajo el “canciller del pueblo”. El 29 de junio un ministro del Reich (Goebbels en Stuttgart) dice por primera vez en un discurso oficial: No toleraremos otros partidos al lado del nuestro, Hitler es “amo absoluto” de Alemania (Hindenburg ha desaparecido) (…).

Bibliografía:

[1] Quiero dar testiminio hasta el final: diarios 1933-1941; Viktor Kemplerer – Barcelona – Galaxia Gutenberg – 2003.

Para leer el siguiente escrito de este intelectual judío, pulsa aquí.