Este artículo se inserta dentro del conjunto de recopilaciones que estoy haciendo en torno a los diarios de Viktor Kemplerer. Para leer el artículo anterior pulsa aquí.

Ayer tarde, en casa de la señora Schaps. Despedida de los Sebba, que ahora realmente emigran a Haifa. Sus muebles ya están navegando y ellos viajan hoy a Trieste, desde allí continuarán en barco. Conversé muy cordialmente con Jule Sebba. Evitamos todo sentimentalismo y nada más estar todos reunidos, charlamos alegremente. Pero por dentro había en todos hondísima tristeza, amargura, amor y odio. A mí me emocionó mucho, Eva estaba muy afectada. Jule Sebba dijo que él siempre se había sentido judío oriental y por tanto desarraigado y sin vinculación con la germanizad. Pero se va de Europa y de la seguridad a una colonia y a lo desconocido, se va con mujer e hija y a los cincuenta años empieza una vida nueva. A nosotros dos, a Eva y a mí, nos hiere en o más hondo que Alemania pisotee de esa manera todo derecho y toda cultura.

Bibliografía:

[1] Quiero dar testiminio hasta el final: diarios 1933-1941; Viktor Kemplerer – Barcelona – Galaxia Gutenberg – 2003.

Para leer el siguiente escrito de este intelectual judío, pulsa aquí.

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(…) El 8 de septiembre cenamos en casa de los Blumenfeld. Estuvieron también la señora Dember y el señor Gerstle. Dember ha hecho un viaje misterioso a Suiza, va a firmar un contrato con Turquía y será unos años profesor de la Universidad de Constantinopla. La señora Gerstle estaba en Königsberg, ayudando a hacer maletas. La familia Sebba se va, en efecto, a Haifa; mañana la vermos probablemente allí. La postura de Gerstle me desagradó. Parecía haberse reconciliado con la situación, en cualquier caso estaba resignado a la voluntad divina, calificó de genio a Hitler, no quería “subestimar al adversario”, el estado actual de las cosas por lo visto no le parecía el peor de todos los posibles estados de cosas, etc., etc.

Bibliografía:

[1] Quiero dar testiminio hasta el final: diarios 1933-1941; Viktor Kemplerer – Barcelona – Galaxia Gutenberg – 2003.

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